Oman 2011

Oman 2011

Expedició Autofinançada

“Jebel Misht” La joya de Oriente. Omán.

Una de las cosas que más saboreo en la vida es la de entregarme a lo desconocido, al no saber que pasará, a tener que descubrir a medida que avanzas, a partir sin información. Y que el lugar, la gente y el paisaje te dejen una imprenta original. Tal vez esa sea para mí la definición más acertada de aventuraY gracias a Dios todavía existen lugares así.Acabamos de regresar de Omán, al Sureste de la península Arábiga.Un país musulmán donde apenas he podido ver a alguna mujer.Hemos escalado la pared vertical más grande de la península arábiga, el “Jebbel Misht” de 2090m de altura y 1000 metros verticales de roca caliza, y donde hemos abierto dos rutas nuevas (pero de ello ya hablaré en otro post).Llegamos sin saber donde pondríamos dormir, ni que servicios encontrar; instalamos un campamento cerca de la pared, una tienda un saco y un hornillo te hacen autosuficiente para casi cualquier aventura, y la sensación de simplicidad que te limpia del exceso de civilización, no tienen precio.Tan solo un día después de llegar y completamente solos en la zona, nos metimos en la pared, siguiendo una descripción muy esquemática de la ruta que habíamos escogido “The French Pilar”. La roca caliza es exageradamente abrasiva, la vía está desequipada, así que para encontrar la línea has de seguir tus instintos, yo siempre uso un concepto cuando no veo por donde continuar “si yo estuviera abriendo esta ruta ¿por donde iría?” Y casi siempre da resultado. Y todo ello sin perder un segundo, llegar de noche a la cumbre significaría eternizar el descenso, por una pared desconocida, sin visibilidad y con alguna pequeña trampa (acantilados). Así que no hay apenas charlas con tu compañero, solo el intercambio de material para el siguiente largo, una mirada, un gesto, un asentimiento y ya está todo dicho, la presión se disfruta durante los 22 largos, el cansancio se agradece, y la compenetración en señal de que todo va bien.En contadas ocasiones el engranaje de la pasión, la energía y la buena compañía encajan tan a la perfección. Llegamos, lo estudiamos y lo escalamos. Nos reímos y nos cansamos.  Y nos fuimos sin dejar rastro de nuestra presencia. Un viaje perfecto, una joya de oriente que a partir de ahora atesoro y que me hace sentir más rica.Para quien le gusten los números y los records:

- 1000 metros de pared en 9’30 h.

- 14 horas totales.- Dificultad máxima 6b+ en la ruta “French Pilar”

- Vía casi desequipada.

- La tercera cordada en escalarlo en el día, la primera Nacional y probablemente la primera femenina

- El Jebbel Misht fue escalado por primera vez en 1970 en un ataque que duró 20 días.

- En 1993 se hizo la primera repetición de la ruta, el ataque duró 3 días.

- En 2002 se escaló por primera ves la pared en el día a través de la vía “The English Arete”.

“Diversión Ahead” 650m 6b+

Nunca me ha importado el nivel de dificultad de una vía, lo que me importa es la lógica, el diseño, la armonía y el esfuerzo que hay que poner para escalarla y abrirla. Si sale de Vº y ha quedado bonita, ya me doy por más que satisfecha.La sensación de aventurarse por una fisura, donde sabes que nunca antes ha estado nadie, es una mezcla entre nervios, curiosidad y fortuna.La sensación de subir por un diedro sin saber lo que te espera más arriba, mientras vas protegiendo sin saber que material necesitaras más adelante, si tendrás suficiente, si podrás montar una reunión en un lugar lógico, es como el de estar enamorado, quieres seguir y en tu estomago se estrellan las mariposas.La sensación de subir por una placa, con el abismo debajo de tus pies, buscando el mejor movimiento en una danza vertical, mientras escudriñas para encontrar el mejor lugar para proteger, es como pintar en un lienzo en blanco, es la satisfacción de crear.En Omán, en el Jebbel Misht, abrimos una vía nueva “Diversión Ahead” 650m 6b+. Después de conocer las características de la pared que habíamos escalado una semana antes, el tipo de roca, el descenso, el tiempo, la temperatura; Pasamos un día visualizando una línea lógica, haciendo una aproximación a pie de vía y depositando material.Al día siguiente, a las cuatro de la mañana empezamos la marcha. A las 7 a pie de vía y con las primeras luces empezamos a escalar. Y a diseñar y a dibujar nuestra línea en la roca………a ser posible, elegante.El primer largo de caliza sólido dio paso a un par de largos descompuestos. Un par de largos más sólidos por fisuras, una placa excelente, un par de desvíos para buscar una buena continuidad, todo sin detenerse más que para los cambios de material. 7 horas después y ya perdida la cuenta de cuantos largos habíamos hecho, llegamos a la base del muro final, calculamos que nos quedan 3 largos y ya salimos, cinco largos después calculamos que nos quedaban 3 largos y ya salimos…..como el día de la marmota, los largos se repiten y se repiten y parece que estás en el mismo sitio.Las dimensiones en una pared como esta, no son como en los Pirineos, donde cuando calculas 5 largos, salen 5. ….calculamos algunos y salieron muchos. El penúltimo largo el más duro, el más bonito.9 horas, 15 largo, 650 m. 1’5 litros de agua y dos barritas para dos colegas.